Sunday, April 22, 2007

¡Soy padre!

Ya me había atrasado en eso de la paternidad, Yum me había ganado por unos meses y no podía permitir que Emiliano también se me adelantara; mi orgullo de macho en edad reproductiva no me lo permitía.

Soy padre, un feliz padre. Tengo un bebé de cuatro meses creciendo en el vientre de mi novia y es genial saberlo y sentirlo. Mis padres casi me matan (a ella la ignoran), su madre nos adoró a ambos, su padre aún no lo sabe. La vida es hermosa. Todos los días me levanto con ojeras profundas como la cuenca abisal de las antillas, con dolor de cabeza y con una lista interminable de cosas por hacer; sin embargo no me siento desfallecer... Pensar en que hay una respiración junto a mi que minuto a minuto hace crecer al frutito de mi vientre me hace muy feliz, saber que hay un seno que me acogerá todas las noches con infinito amor y paciencia me hace abandonarme a la dulzura en el goce de los sentidos.

Amo a mi bebé, se retuerce como chinicuil y tlaconete salado fusionados (ella dice que siente cómo se zangolotea), tiene la cabeza del tamaño de un frijolito y sus gónadas aún no ocupan en lugar que les habrá de corresponder (osease que no sabemos todavía que va a ser). Su corazón suena como aleteo de colibrí de lo rápido y de lo lindo, y su "olímpica indiferencia espartana" (frase favorita de su madre) ante los sobrehumanos esfuerzos de la ginecóloga por alcanzarlo quieto a la hora del ultrasonido es inspiradora.

Amo a mi mujer, que es mi mujer en tanto que yo sea su hombre, y que conste que no me refiero al sentido de estas palabras y que connota la dominancia de una de las partes en la relación. Amo vivir en una democracia conyugal en la que no estamos casados (osease que es unión libre). Amo saber que en cinco meses voy a ver el color de su piel, de su cabello, la forma de su cara, de sus pies y el tamaño de sus manos.

Diantres, soy muy feliz...

Lo que piensa mi novia en sus ratos de ocio... Mientras se carcajea o llora, o se angustia, etc. Todo depende del estado de ánimo del bicho en turno

Soy un bicho, tengo alas y como pasto. Me veo en el espejo toooooodoooooo el día y me salen manchas azules. Eso me hace feliz, y cuando no me salen azules me como una vaca y muge y le pego y le digo: "¡Cállate vaca!", me caen mal los saltamontes... Andan por ahí saltando y creyendose superiores a todos. Cuando era niño un saltamontes se comió a mi mamá, era una vaca, y por eso yo tomo leche deslactosada.

Fin.