Sunday, September 16, 2007

Las primeras letras

Mi primogénito ha nacido, pesó 2.680 kg, es de color claro, tiene piececillos de simio, un leve aroma como a avena de mi abuela, y se nos adelantó un mes.

Lo amo. Lo amo con toda el alma.

Ocurrió así:

En la mañana mi señora novia notó que escurría un líquido transparente de entre sus piernas, nos preocupamos; llamamos a la ginecóloga y nos dijo que mi novia debía descansar recostada por un par de horas, que si seguía saliendo líquido amniótico fueramos a su consultorio con presteza. Así pasó.

Abandoné mi clase de Literatura Indígena Contemporánea para ir por ella y llevarla a consultar. Ya allí la ginecóloga nos dijo que las membranas se habían desgarrado, era un parto inminente. Nos dio muchas indicaciones, y muchas preocupaciones, y nos fuimos.

No teníamos dinero suficiente para comprar el antibiótico que la ginecóloga había recetado, ni para hacer los estudios de laboratorio que hacían falta; ni que decir del parto. No sabíamos que hacer. Fui a la facultad y pedí dinero. Nos prestaron 460.00 mn que no han aceptado de vuelta. Fuimos a hacer los análisis.

Después de hacer los análisis ella se mantuvo en cama, recostada hasta casi las siete de la noche. Yo no podía hacer nada... Mi hijo podía morir si se desecaba el líquido amniótico, pero teníamos que esperar la dilatación del cérvix puesto que era muy riesgoso inducir el parto. La cesárea estaba más allá de nuestras posibilidades económicas.

Todos me llamaban por teléfono, todos me decían que hacer y yo no podía decirle a nadie que no, porque de inmediato estallaban en histeria. Quedé al borde del llanto pero no dije nada; si la preocupaba la situación se hubiera agravado.

Regresamos al consultorio a las 19:00, mis padres y mi suegra no tardaban en llegar. Se programó una cirugía de emergencia porque no había suficiente dilatación ni suficiente líquido. Nos tranquilizamos mutuamente y nos llevaron hacia Urgencias. A la entrada del quirófano se la llevaron de mi lado y la puerta se cerró frente a mi...

Y hasta aquí llega la historia en su primera parte, la parte medio fea.

Saturday, September 01, 2007

Para todos aquellos amantes de las pieles.

Les dejo este video para que se entretengan un ratito.

Recomiendo discreción, personas amantes de los animales o simplemente muy sensibles absténganse de mirarlo. Por la misma razón dejo el vínculo sólamente.

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